¿Usas tu teléfono para destruir?

Hace poco retomé una de las mejores prácticas de mi vida. Estoy leyendo un capítulo del libro de Proverbios al día. Proverbios tiene 31 capítulos y la mayoría de los meses tienen 31 días. Entonces leo el capítulo que toca según el día del mes.

Un proverbio que me dejó pensando fue 18:9: 

También el que es negligente en su trabajo
Es hermano del que destruye.

Los celulares y la productividad

La razón por la que este proverbio en particular me impacto, es porque recientemente también leí un artículo de The Wall Street Journal que recuenta el efecto negativo que los teléfonos celulares han tenido en la productividad y comunicación en el ámbito laboral y lo que los CEO's de algunas empresas han hecho para contrarrestar estos efectos.

Al leer este artículo y este proverbio, me di cuenta de lo íntimamente relacionados que están el uso de los teléfonos celulares en el trabajo con la negligencia. En resumen, los teléfonos celulares muchas veces nos hacen negligentes en nuestro trabajo lo cual nos hace, según Salomón, hermanos del que destruye.

Productividad

El artículo argumenta que la productividad de los empleados disminuye con la mera presencia de un celular. Esto es irónico porque uno de los propósitos de los smartphones es supuestamente incrementar nuestra productividad. 

Comunicación

Otra cosa que el artículo explica es que cuando los CEO's decidieron poner restricciones sobre el uso de los teléfonos en la oficina, una de las cosas más notables que mejoró fue la comunicación entre los trabajadores. Esto, nuevamente, es resulto irónico ya que el propósito principal de los celulares, y de muchas de las apps en ellos, es la comunicación. Sin embargo, estos, a menudo, más que fomentar la comunicación, la dañan.

Cuando usas un teléfono celular, tal vez te estás comunicando con alguien a millas de distancia pero al mismo tiempo estás ignorando a alguien que está sentado frente a ti.

2 horas 25 minutos

El tiempo promedio que un empleado pasa en el teléfono, según el artículo, es 2 horas y 25 minutos. Imagino que de ese tiempo alguna cantidad considerable es usada para hacer cosas relacionadas con el trabajo. Sin embargo, reconozco que en repetidas ocaciones yo mismo uso mi teléfono para otras actividades que no están relacionadas con mi trabajo; cosas como mensajes personales, redes sociales, etc. Y estoy seguro de que no soy el único. Incluso hay gente que juega en su teléfono o hace cosas peores en el mismo en horas de trabajo.

12.5%

Considera esto. Supongamos que en total pasas una hora al día en el teléfono haciendo cosas que NO están relacionadas con tu trabajo. Si trabajas 5 días a la semana, eso quiere decir que al mes tu jefe o empleador te está pagando por usar el teléfono por 20 horas. Si trabajas 8 horas al día, y usas el celular una hora al día, tu jefe esta pagándote 12.5% de tu sueldo mensual por checar Facebook, Twitter, Instagram, Pinterest, leer noticias, mensajear a tus amigos, etc. 

Esto es negligencia en el trabajo. Y los proverbios tratan a la negligencia como a un problema tan serio como la destrucción. En otras palabras. Ese 12.5% de sueldo es como si tomaras esa cantidad de dinero de la cartera de tu empleador y lo destruyeras en frente de él o ella. Estas destruyendo 12.5% de la misión de tu empresa y de tu patrón. Estás robándole a tu empleador.

El trabajo es una vocación dada por Dios

Dios nos ha dado a todos una vocación, para que por medio de ella le glorifiquemos. Dios es glorificado cuando por medio del trabajo que él nos ha dado obedecemos su mandamiento de ser fructíferos, someter la tierra y ejercer dominio sobre ella.

Y no solo hablemos de dinero. El trabajo es más que solo un medio para ganar dinero. El trabajo es una responsabilidad dada por Dios desde antes de la caída en el libro de Génesis. El trabajo no es un castigo por el pecado de Adán y Eva. Dios le asignó trabajo a Adán antes de que ellos pecaran.

Dios nos ha dado a todos una vocación, para que por medio de ella le glorifiquemos. Dios es glorificado cuando por medio del trabajo que él nos ha dado obedecemos su mandamiento de ser fructíferos, someter la tierra y ejercer dominio sobre ella (cf. Genesis 1:26-28). Nuestra vocación desde el momento en que fuimos creados es ser los representantes de Dios en la tierra. Y una de las formas en las que representamos al Dios que trabajó 6 días y descansó al séptimo es siguiendo el mismo paradigma de trabajo y descanso. 

Martín Lutero dijo:

"Si le preguntas a una sierva porque friega un plato u ordeña a una vaca, ella puede decir: Sé que lo que hago agrada a Dios, porque tengo la palabra de Dios y su mandamiento... Dios no mira lo insignificante de la obra sino que él mira al corazón que le sirve en cosas tan pequeñas."

Una de las formas en las que representamos al Dios que trabajó 6 días y descansó al séptimo es siguiendo el mismo paradigma de trabajo y descanso.

Pablo les recuerda a los Colosenses y a los Corintios ( y a nosotros) que todo lo que hagan lo hagan para la gloria de Dios. Pablo exhorta especialmente a los Tesalonicenses a trabajar. Parece ser que algunos de ellos estaban tan seguros de que el Señor regresaría muy pronto que simplemente dejaron de trabajar. Pero Pablo los exhorta y continuar trabajando. Él mismo les dio ejemplo cuando estuvo ministrando entre ellos. Él y sus colaboradores tenían trabajos al mismo tiempo que les predicaban el evangelio (cf. 2 Tes 3:6-15; 1 Tes 4:11-12).

¿Cuál es la solución?

Si has sido culpable de la negligencia en tu trabajo. Si el Espíritu te ha convencido de que has sido hermano del destructor, lo primero que tienes que hacer es venir a Dios en arrepentimiento. Pedir perdón y aceptar la gracia y el perdón que él ofrece. Jesús también murió en la cruz por el pecado de negligencia. Y si tú has puesto tu fe en él, ya estás perdonado y Dios te acepta completamente.

Por esta razon (porque Dios nos perdonó de este pecado por la muerte de Jesús) vamos a buscar abandonar la negligencia y comenzar a vivir como Dios nos ha mandado que vivamos; representándolo en la tierra por medio de la vocación que nos ha dado.

Ayuda práctica

El artículo que mencioné al principio platica que una de las soluciones que los jefes de algunas empresas han tratado de implementar es una app para el teléfono que graba el numero de minutos y horas que pasas en el teléfono al día. La app se llama Moment y lo que algunos managers de empresas hicieron fue organizar un tipo de concurso en el cuál el trabajador que tuviera menos horas al final de la semana ganaría una recompensa simbólica y el que tuviera más, recibiría un castigo también simbólico. 

Como ya lo mencione, algunas de las cosas mas notables que mejoraron al implementar esta y otras medidas fueron la productividad y la comunicación. Además de la oración y la dependencia del Espíritu, las cuales son irremplazables para la santificación, esta ayuda práctica puede ser útil para ayudarte a vencer la negligencia. 

Puedes descargar la app y poner un límite de tiempo, incluso puedes hacer que bloquee tu teléfono durante ciertas horas. Esto es algo que yo he hecho. No tienes que hacer lo mismo, pero si debes tomar pasos prácticos para vencer cualquier habito pecaminoso que te impida vivir la vida que Dios te ha mandado vivir; una vida de obediencia a su voluntad.